Montevideo

Yo no necesito mas Montevideo,
ni sus esquinas mugrientas
de luminosas vitrinas;
que me lo quieren vender todo,
lo que aburre y lo que entretiene
lo que alarga la vida o el pene.

Montevideo estás tan podrida
de turistas prepotentes
que se llenan la barriga,
cuando al mundo te abres de repente
y pasando el siglo veinte
aun te falta la comida.

Cuanto te quiero Montevideo,
y este circo de televisores maquiavélicos
te arruina,
ya casi todo el mundo cree
que eres una provincia Argentina,
claro, y
colonia y punta del este;
hasta parece que nos gobernara Kristina

Montevideo supo ser punto en el mundo,
luego quedó huérfano y desnudo vagabundo
para convertirse en pária,
y pisoteado y torturado
supo también sacarse de encima el asunto,
supongo, luego pregunto;
y Montevideo recobró vida,
pero también se llenó de cantegriles,
y la gente era feliz, dicen;
hoy esta “santa marta”
se disfrasa de progreso
y ya no vende boletos
te da un tique muy vistoso
cargadísimo de impuestos.

Montevideo anduvo en Babia
y perdió el tren,
puede y debe rendir más
y lo hace,
se sube al tren y se olvida
de la valija de siempre
la de toda la vida
de la que es diferente,
ahora quiere parecerse
a una ciudad moderna,
pa' qué carájo yo digo?...
si yo me quedo contigo
es porque te quiero como sos,
no te maquilles conmigo
que yo no soy un paseante,
cuando te miro y respiro,
ya no sos la que eras antes.

Como añoro lo que nunca he visto
lo que me han contado, lo que he leído,
lo que he visto en fotos, ya no es,
Montevideo no me gusta como te han vestido.

1 set 2008

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